La maldita curva de Walter

Las curvas con nombre propio deberían ceñirse a los circuitos de competición. Eau Rouge en Spa, el Sacacorchos en Laguna Seca, la Parabólica en Monza, Becketts en Silverstone. Cuando se dan fuera, en el mundo real, en carreteras más o menos transitadas, más o menos secundarias, suele ser sinónimo de fatalidad. Curvas que sesgan vidas. … Seguir leyendo